Un delicado caballo de cuarzo rosa, esculpido en una piedra natural de suaves tonalidades translúcidas. Símbolo de fuerza, libertad y armonía, este caballo reposa sobre una elegante base de madera tallada que realza su refinamiento. Esta pieza decorativa de cuarzo rosa aporta un toque zen y sereno a cualquier interior, ideal para los amantes de los minerales, el Feng Shui, la decoración asiática o los objetos de arte auténticos y elegantes.